Cómo ven los proveedores internacionales los medicamentos genéricos: perspectivas globales

Cómo ven los proveedores internacionales los medicamentos genéricos: perspectivas globales feb, 28 2026

Si alguna vez has comprado un medicamento genérico, probablemente lo hiciste por el precio. Pero detrás de cada pastilla genérica hay una historia mucho más compleja: cómo los proveedores de salud en diferentes países la ven, la recetan, y en algunos casos, hasta la defienden como parte esencial del sistema médico. Lo que en España se considera una opción económica, en la India es infraestructura sanitaria, y en Estados Unidos, un arma contra los precios abusivos de las marcas.

Europa: cuando el genérico es política pública

En Europa, los proveedores no solo aceptan los medicamentos genéricos: los promueven. En Alemania, Francia y el Reino Unido, las autoridades sanitarias han creado sistemas que incentivan la sustitución automática en las farmacias. Si un médico receta un medicamento de marca, el farmacéutico puede entregar la versión genérica sin preguntar, siempre que sea legalmente equivalente. Esto no es casualidad: es una estrategia calculada para controlar el gasto sanitario. En 2025, Europa representó el 28,58% del mercado global de genéricos, con un valor de $122.837 millones. Pero el crecimiento es lento, apenas entre un 2% y un 5% anual. ¿Por qué? Porque ya está casi todo hecho. La penetración de genéricos en muchas terapias -como la hipertensión o el colesterol- supera el 80%. Los proveedores aquí no tienen dudas: los genéricos funcionan, son seguros y ahorrar dinero es parte de su deber profesional.

Asia-Pacífico: donde los genéricos no son alternativa, son la norma

En la India, cada año se producen más de 200.000 millones de dosis de medicamentos genéricos. Cuarenta por ciento de los genéricos que usa Estados Unidos vienen de aquí. Y no es por casualidad: es una industria construida sobre eficiencia, escala y políticas públicas. Los proveedores en India, China y otros países asiáticos no ven los genéricos como una opción barata: los ven como la única forma de hacer accesible la medicina para una población masiva. Con el envejecimiento y el aumento de enfermedades crónicas como la diabetes o la hipertensión, la demanda de tratamientos a bajo costo es brutal. Aquí, un genérico no es un sustituto: es el tratamiento principal. El crecimiento del mercado en Asia es el más rápido del mundo: entre un 5% y un 6,5% anual hasta 2034. Los proveedores locales no solo prescriben genéricos: confían en ellos. Y lo hacen porque han visto funcionar los productos durante décadas, con calidad verificada y sin interrupciones.

Fábrica de medicamentos genéricos en la India con botellas empaquetadas y mapas mundiales de distribución.

Estados Unidos: la paradoja de la alta volumen, baja inversión

En Estados Unidos, el 90% de las recetas se llenan con medicamentos genéricos. Pero esos genéricos representan solo el 15% del gasto total en medicamentos. ¿Cómo es posible? Porque los precios de las marcas siguen siendo astronómicos. Un genérico puede costar $5, mientras que su equivalente de marca cuesta $500. Los proveedores saben esto. Saben que muchos pacientes abandonan el tratamiento porque no pueden pagar la marca. Por eso, cada vez más médicos insisten en los genéricos. Pero hay un problema: las interrupciones en el suministro. Cuando una fábrica en China o India tiene un problema de calidad o una parada técnica, los hospitales americanos se quedan sin medicamentos. Eso genera desconfianza. Los proveedores valoran los genéricos, pero también temen que su dependencia de proveedores extranjeros los deje vulnerables. La confianza aquí es pragmática: "Funcionan, pero ¿dónde están mañana?"

Latinoamérica y Medio Oriente: la necesidad como motor

En países como Brasil, México o Turquía, los proveedores no tienen muchas opciones. Los sistemas de salud públicos no pueden pagar medicamentos de marca. Así que los genéricos no son una preferencia: son una necesidad. En estos mercados "farmergentes", los médicos recetan genéricos porque no hay otra alternativa real. Y eso ha cambiado la forma en que se perciben: ya no son "menos buenos", sino "suficientemente buenos". La calidad ha mejorado, los controles han aumentado, y los proveedores han aprendido a distinguir entre los fabricantes confiables y los que no lo son. En el Medio Oriente, el mercado de genéricos creció de $13.927 millones en 2021 a $14.957 millones en 2025. No es mucho, pero sí significativo. Aquí, el genérico es el puente entre la salud y la exclusión.

Estantería de farmacia en EE.UU. con inventario bajo y vínculos de cadena de suministro hacia Asia.

El futuro: genéricos complejos y la nueva frontera

Ya no se trata solo de pastillas de azitromicina o metformina. El mercado de genéricos especializados -inyectables, inhaladores, cremas complejas- está creciendo a un ritmo del 11,74% anual. En Estados Unidos y Europa, los hospitales están empezando a usar genéricos de medicamentos biológicos, como los que tratan el cáncer o la artritis. Esto es revolucionario. Hace diez años, estos medicamentos eran imposibles de copiar. Hoy, gracias a avances en tecnología de producción, sí se pueden replicar. Los proveedores en países avanzados ya no miran con desconfianza estos genéricos complejos: los estudian, los prueban y, en muchos casos, los prefieren. Porque saben que un genérico de un fármaco biológico puede costar un 80% menos. Y eso significa que más pacientes pueden acceder a tratamientos que antes eran inalcanzables.

Lo que todos los proveedores tienen en común

Independientemente del país, hay una verdad universal: los proveedores de salud no eligen genéricos por capricho. Ellos los eligen porque funcionan, porque salvan vidas y porque hacen sostenible el sistema de salud. En Europa, es por política. En Asia, es por necesidad. En Estados Unidos, es por urgencia económica. Y en América Latina, es por supervivencia. Lo que varía es el contexto, no la lógica. Y con la ola más grande de expiración de patentes de la historia -más de $200.000 millones en medicamentos de marca perderán exclusividad entre 2025 y 2030-, esa lógica se volverá aún más fuerte. Los proveedores no están tratando de reducir costos: están tratando de mantener la salud pública viva.

¿Son igual de seguros los medicamentos genéricos en todos los países?

En los países con regulaciones estrictas -como la Unión Europea, Estados Unidos, Japón o Canadá-, los genéricos deben demostrar la misma bioequivalencia que los de marca. Eso significa que el cuerpo los absorbe de la misma manera. En otros países, los controles pueden ser menos rigurosos, pero incluso ahí, los proveedores aprenden a confiar en fabricantes con historial comprobado. La seguridad no depende del país, sino del fabricante.

¿Por qué algunos médicos aún recetan marcas en lugar de genéricos?

Hay varias razones. Algunos médicos creen (erróneamente) que los genéricos son de menor calidad. Otros lo hacen por costumbre o porque el paciente insiste. En algunos casos, los genéricos no están disponibles en el sistema de reembolso. Pero esto está cambiando: cada vez más guías clínicas recomiendan genéricos como primera opción, y los pacientes están más informados.

¿Qué papel juegan las empresas farmacéuticas en la percepción de los genéricos?

Las empresas de marca han invertido millones en campañas que generan desconfianza hacia los genéricos, especialmente en países donde aún tienen patentes. Pero cuando una patente expira, su influencia disminuye. Lo que gana fuerza es la evidencia clínica: los médicos confían en lo que ven en la práctica, no en los anuncios. Además, muchas grandes farmacéuticas ahora tienen sus propias divisiones de genéricos, lo que ha ayudado a normalizar su uso.

¿Cómo afecta la producción en China y la India a los proveedores en Occidente?

La producción en Asia es clave: India provee el 40% de los genéricos de Estados Unidos, y China fabrica la mayoría de los ingredientes activos. Esto reduce costos, pero también crea riesgos. Si hay un cierre de fábrica por problemas de calidad o una crisis logística, los hospitales pueden quedarse sin medicamentos. Por eso, muchos proveedores están buscando diversificar fuentes, incluso apoyando la producción local de genéricos complejos.

¿Los genéricos van a reemplazar a los medicamentos de marca en el futuro?

No van a reemplazarlos, pero sí van a dominar. Los medicamentos de marca seguirán existiendo para enfermedades raras, tratamientos innovadores o cuando no hay alternativa genérica. Pero para enfermedades comunes -hipertensión, diabetes, colesterol, infecciones-, los genéricos serán la norma. La tendencia es clara: la salud pública no puede permitirse el lujo de pagar precios de marca cuando existen alternativas eficaces y más baratas.

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