Criterios Beers: Fármacos Potencialmente Inapropiados en Personas Mayores
mar, 15 2026
¿Alguna vez te has preguntado por qué a algunos adultos mayores se les recetan medicamentos que luego parecen empeorar su estado? No es un error común, sino un problema sistémico. Cada año, miles de personas mayores de 65 años en España y en todo el mundo son expuestas a fármacos que, aunque pueden haber sido seguros en su juventud, ahora representan un riesgo real para su salud. Esto no es culpa de los médicos, sino de una falta de guía clara. Aquí es donde entran los Criterios Beers.
¿Qué son los Criterios Beers?
Los Criterios Beers son una lista actualizada y basada en evidencia que identifica medicamentos que, en personas mayores de 65 años, tienen más probabilidades de causar daño que beneficio. Fueron creados por el Dr. Mark Beers en 1991, pero desde 2011, la Sociedad Americana de Geriatría (AGS, por sus siglas en inglés) los actualiza cada pocos años. La versión más reciente, publicada en 2023, incluye 131 criterios específicos. No son una ley, ni una regla rígida. Son una herramienta de alerta.Imagina que eres un médico que prescribe para una paciente de 82 años con artritis, hipertensión y leve demencia. ¿Qué pasa si le das un antidepresivo tricíclico, un benzodiazepínico para dormir y un antiinflamatorio no esteroideo? Cada uno por separado puede parecer razonable. Juntos, aumentan el riesgo de caídas, confusión, insuficiencia renal y hospitalización. Los Criterios Beers te señalan estos peligros antes de que ocurran.
Cómo se organizan los criterios
La lista de 2023 no es un simple inventario. Está dividida en cinco secciones claras:- Medicamentos que deben evitarse en la mayoría de los adultos mayores, independientemente de su condición. Ejemplos: la meperidina (un analgésico que puede causar convulsiones), los anticolinérgicos como la difenhidramina (presente en muchos medicamentos para el resfriado), y los benzodiazepínicos como el diazepam (por su efecto sedante prolongado).
- Medicamentos que deben evitarse si tienes ciertas enfermedades. Por ejemplo: los bloqueadores alfa (como la prazosina) en personas con hipotensión ortostática; los inhibidores de la COX-2 (como el celecoxib) en quienes tienen enfermedad cardíaca; o los antipsicóticos en pacientes con demencia, porque aumentan el riesgo de muerte súbita.
- Medicamentos que se deben usar con precaución. Esto incluye metformina en personas con función renal reducida, o los diuréticos en quienes ya tienen deshidratación o electrolitos alterados.
- Medicamentos que deben evitarse si hay insuficiencia renal. Muchos fármacos se eliminan por los riñones. En personas mayores, la función renal disminuye naturalmente. Medicamentos como el ibuprofeno, el litio o ciertos antibióticos pueden acumularse y causar daño.
- Interacciones medicamentosas peligrosas. Por ejemplo: combinar un anticoagulante como el warfarina con un antiinflamatorio no esteroideo puede provocar hemorragias. O combinar varios fármacos con efecto anticolinérgico, lo que lleva a retención urinaria, estreñimiento severo o confusión.
Cada criterio tiene una calificación de evidencia: desde “A” (evidencia fuerte y consistente) hasta “B” (evidencia moderada). Esto ayuda a los médicos a priorizar qué riesgos son más urgentes.
¿Por qué son tan importantes?
La polifarmacia -el uso de cinco o más medicamentos al mismo tiempo- afecta al 40% de los adultos mayores en España. Y en un 20% de esos casos, al menos uno de esos medicamentos es potencialmente inapropiado según los Criterios Beers. ¿Qué pasa cuando esto ocurre? Estudios muestran que estos medicamentos aumentan:- El riesgo de caídas y fracturas de cadera
- El tiempo de hospitalización
- El deterioro cognitivo
- La mortalidad
Un estudio de 2014 en pacientes de atención prolongada encontró que el 45,7% de ellos tomaban al menos un medicamento clasificado como inapropiado. Muchos de esos fármacos se habían recetado por años, sin revisión. La revisión sistemática de Hilmer en 2021 mostró que los Criterios Beers aparecen en el 92% de los estudios sobre geriatría publicados entre 2015 y 2020. Son la referencia más usada en el mundo.
¿Qué hay de los otros sistemas, como STOPP-START?
No son rivales. Son complementarios. Los Criterios Beers se enfocan en qué medicamentos evitar. STOPP-START, en cambio, también mira qué medicamentos deberían haberse recetado pero no se hicieron. Por ejemplo: un anciano con osteoporosis que no recibe calcio o vitamina D, o un paciente con insuficiencia cardíaca que no toma un betabloqueante adecuado. STOPP-START es más completo, pero más complejo de aplicar en la práctica diaria.Los Criterios Beers, por su parte, son más fáciles de integrar en sistemas electrónicos de salud. Por eso, el Centers for Medicare & Medicaid Services (CMS) en Estados Unidos los usa para medir la calidad de la atención en residencias y programas de medicamentos. En España, aunque no son obligatorios, muchos hospitales y farmacias comunitarias los usan como guía interna.
Limitaciones: no son una sentencia
Aquí es donde muchos se equivocan. Los Criterios Beers no dicen: “Nunca prescribas esto”. Dicen: “Este medicamento tiene riesgos altos en la mayoría de los mayores. Revisa si realmente es necesario”.Imagina a una persona de 80 años con dolor crónico por artritis severa. El ibuprofeno está en la lista de evitarse. Pero si no tiene riñones dañados, no toma otros antiinflamatorios y no tiene antecedentes de úlceras, el beneficio puede superar el riesgo. En ese caso, el médico debe justificarlo, no evitarlo por completo.
La propia Sociedad Americana de Geriatría advierte: “Estos criterios no deben usarse para negar cobertura, penalizar a médicos o restringir la autonomía clínica”. Son una guía, no una regla de hierro. La decisión final siempre debe incluir al paciente, su familia y su contexto personal.
¿Cómo se usan en la práctica?
En hospitales, farmacias y residencias, los Criterios Beers se integran en tres formas clave:- En los sistemas electrónicos de historias clínicas: cuando un médico intenta recetar un medicamento prohibido, el sistema lanza una alerta. Algunos ya lo hacen en España, especialmente en centros geriátricos.
- En revisiones de medicación: cada 6-12 meses, los farmacéuticos clínicos revisan la lista de medicamentos de un paciente mayor y eliminan los que están en la lista de riesgo.
- En formación de profesionales: los estudiantes de medicina y farmacia en España ya aprenden los Criterios Beers como parte de su currículo en geriatría.
La aplicación móvil y la tarjeta de bolsillo disponibles en GeriatricsCareOnline.org son herramientas que muchos geriatras usan en consultas. También existen versiones simplificadas para pacientes y cuidadores en healthinaging.org, para que las familias puedan preguntar: “¿Este medicamento está en los Criterios Beers?”
¿Qué ha cambiado en la versión 2023?
La actualización de 2023 trajo cambios importantes:- Se reforzó la advertencia contra los antipsicóticos en pacientes con demencia: ya no se recomiendan ni para agitación leve.
- Se amplió la lista de sedantes (como el zolpidem y el lorazepam) por su vínculo con caídas y pérdida de memoria.
- Se añadieron nuevos criterios sobre medicamentos que aumentan el riesgo de caídas, incluso si no son sedantes: como los diuréticos en dosis altas o los antihistamínicos de primera generación.
- Se incluyeron recomendaciones específicas para personas con insuficiencia renal moderada, algo que antes era muy general.
Estos cambios no fueron arbitrarios. El panel de expertos revisó más de 1.500 estudios publicados entre 2019 y 2022. La evidencia es clara: los medicamentos que parecían inofensivos hace una década, hoy sabemos que son peligrosos en personas mayores.
¿Qué puedes hacer tú?
Si tienes un familiar mayor que toma varios medicamentos:- Pide una revisión de medicación con su médico o farmacéutico. No esperes a que algo salga mal.
- Lleva la lista completa de medicamentos, incluyendo suplementos, hierbas y productos de venta libre.
- Pregunta: “¿Este medicamento está en los Criterios Beers? ¿Por qué se sigue recetando?”
- No suspendas medicamentos por tu cuenta. Pero sí exige una explicación clara.
La seguridad no es solo una cuestión de prescripción. Es una cuestión de diálogo. Y los Criterios Beers son una herramienta poderosa para abrir ese diálogo.
¿Qué sigue?
El futuro de los Criterios Beers está en la personalización. Se están explorando formas de integrarlos con datos genéticos (farmacogenómica), para saber qué medicamentos un paciente metaboliza mal. También se busca que los sistemas electrónicos predigan automáticamente qué pacientes están en riesgo, no solo por edad, sino por combinación de enfermedades y medicamentos.Pero el núcleo seguirá siendo el mismo: no tratar a todos los mayores como si fueran iguales. Cada cuerpo envejece diferente. Cada historia médica es única. Los Criterios Beers no buscan eliminar medicamentos. Buscan que se usen con cabeza, con cuidado, y con respeto por la vida de quien los toma.
¿Los Criterios Beers son obligatorios en España?
No, no son obligatorios legalmente en España. Sin embargo, son ampliamente utilizados en hospitales, residencias y servicios de salud geriátrica como guía clínica. Muchas comunidades autónomas los han integrado en protocolos internos de prescripción y revisión de medicación. Aunque no son una norma legal, su uso es considerado una práctica estándar de buena medicina.
¿Puedo usar los Criterios Beers para decidir si mi familiar deja un medicamento?
No. Los Criterios Beers son una herramienta para médicos y farmacéuticos, no para pacientes o familias. Si ves que un medicamento de tu familiar está en la lista, no lo suspendas por tu cuenta. Habla con su médico. Pregunta: “¿Este medicamento está en los Criterios Beers? ¿Hay una alternativa más segura? ¿Se puede reducir la dosis o dejarlo?” La decisión final siempre debe ser compartida.
¿Qué medicamentos son los más peligrosos según los Criterios Beers 2023?
Los más peligrosos son aquellos que afectan el sistema nervioso central y la función renal. Entre ellos destacan: los benzodiazepínicos (como el diazepam), los antipsicóticos (como la risperidona en pacientes con demencia), los anticolinérgicos (como la difenhidramina en medicamentos para el resfriado), los antiinflamatorios no esteroideos (como el ibuprofeno en personas con riesgo de sangrado), y los diuréticos en dosis altas sin monitoreo. Estos medicamentos aumentan el riesgo de caídas, confusión, insuficiencia renal y muerte súbita.
¿Por qué se actualizan cada pocos años?
Porque la ciencia avanza. Cada actualización se basa en nuevos estudios clínicos. Entre 2019 y 2022, se revisaron más de 1.500 publicaciones científicas. Por ejemplo, antes se pensaba que algunos antipsicóticos eran aceptables para la agitación en demencia. Hoy sabemos que aumentan el riesgo de muerte. Si no se actualizaran, los médicos seguirían usando fármacos que ya se sabe que son peligrosos.
¿Los Criterios Beers aplican a personas de 60 años?
La mayoría de los criterios se enfocan en personas mayores de 65 años, porque es a partir de esa edad cuando los cambios fisiológicos (como la reducción de la función renal o hepática) se vuelven más evidentes. Sin embargo, algunos criterios también se aplican a personas de 60 años si tienen enfermedades crónicas, insuficiencia renal o están tomando múltiples medicamentos. En la práctica, muchos médicos los usan como referencia a partir de los 60 años, especialmente en pacientes con polifarmacia.
